Hay una escena que ocurre todos los días en República Dominicana. El propietario tiene un informe de valoración en mano, llega al banco con confianza y el oficial le dice con cara de pocos amigos: "ese no nos sirve, necesitamos el nuestro." El dueño, confundido y bastante molesto, se pregunta: ¿no es lo mismo un número que otro? La respuesta es no. Y entender por qué puede ahorrarte tiempo, dinero y un par de canas prematuras.
En el habla cotidiana dominicana, "tasación", "valoración" y "peritaje" se usan casi como sinónimos. Y aunque en la práctica todos buscan lo mismo determinar cuánto vale algo la diferencia crítica está en quién lo pide, para qué propósito y bajo qué metodología se realiza.
Existen tres tipos de tasación o valoración de inmuebles que debes conocer antes de cualquier transacción inmobiliaria seria en RD:
Tipo 01
Tasación bancaria o hipotecaria
La pide el banco. Protege al prestamista. Suele ser conservadora.
Tipo 02
Valoración comercial o de mercado
La pides tú. Refleja el precio real en el mercado actual.
Tipo 03
Valoración fiscal o catastral
La asigna el Estado. Base de cálculo para impuestos.
Cuando solicitas un préstamo con garantía inmobiliaria, ningún banco en República Dominicana lo aprueba sin antes conocer el valor técnico de lo que va a tomar como respaldo. Ese proceso es la tasación bancaria y lo encarga y controla la propia entidad financiera.
Su objetivo no es decirte cuánto vale tu propiedad en el mundo real. Su objetivo es proteger al banco: determinar cuánto dinero puede prestar de forma segura si el día de mañana el préstamo no se paga y tiene que ejecutar la garantía. Por eso el resultado tiende a ser conservador los bancos prefieren siempre subestimar a sobreestimar.
El tasador lo designa o aprueba la entidad financiera y trabaja bajo criterios definidos por la Superintendencia de Bancos de la República Dominicana. Tú, como propietario, tienes poca injerencia en ese proceso.
Esta es la que debería interesarte si vas a vender, comprar, negociar, invertir o simplemente quieres saber cuánto vale realmente tu propiedad en el mercado hoy. No el año pasado. Hoy.
La valoración comercial refleja el precio más probable al que se vendería el inmueble en condiciones normales: entre un comprador y un vendedor informados, sin presiones, con tiempo razonable para negociar. Es, en otras palabras, la realidad del mercado traducida a un número técnicamente sustentado.
Un perito tasador independiente analiza:
El informe resultante es un documento legalmente válido que puede presentarse ante bancos, notarías, juzgados y organismos gubernamentales. A diferencia de la tasación bancaria, aquí el propietario elige al perito y encarga el trabajo.
Este es el valor que asigna el Estado dominicano a través de la Dirección General de Catastro Nacional y que utiliza la DGII como base de cálculo para tributos como el Impuesto sobre la Propiedad Inmobiliaria (IPI), el impuesto de transferencia y otros gravámenes relacionados.
Históricamente, el valor catastral en República Dominicana ha estado por debajo del valor de mercado real a veces significativamente. Las actualizaciones recientes han ido acortando esa brecha en zonas urbanas, pero sigue siendo habitual que el valor fiscal y el valor comercial de una propiedad sean números muy distintos.
Esto tiene implicaciones prácticas que muchos propietarios descubren tarde: calcular lo que debes pagar de IPI en base al valor comercial es un error se calcula sobre el valor catastral. Pero si estás en un proceso de sucesión o disputa legal donde el Estado necesita validar un valor, el catastral puede no ser suficiente y requerir una valoración comercial complementaria.
Los tres tipos de tasación o valoración existen porque sirven a tres propósitos distintos. Confundirlos es uno de los errores más comunes y más costosos en el mercado inmobiliario dominicano.
¿Necesitas una valoración comercial profesional en República Dominicana? Nuestros peritos trabajan en todo el país.

Av. Abraham Lincoln esq. Jose Amado Soler, Edificio Concordia, Local 208. Serralles, D.N.Santo Domingo, Republica Dominicana